Amigos
Son re pocos los momentos en nuestra corta existencia en los que puedes pegarte los gomazos respecto de dimensionar lo que tienes… y agradecer por ello. Cuántas ocasiones hay en las que dejamos pasar frente a nuestros ojos todas las bendiciones y regalos que la Vida nos depara, pero estamos tan sumidos en el día a día, en nuestras tareas y obligaciones, que perdemos su sentido, dejamos de disfrutarla y terminamos solo existiendo.
Lo mejor de esta etapa para mí ha sido el redescubrir el valor de vivir la Vida, en todas sus dimensiones; es el saber que es un trayecto y no un punto, un fin y no un medio; el darme cuenta de que no importa qué tan oscuro y desalentador sea el panorama, siempre habrá algo más que permitirá ver las cosas de un modo distinto.
Uno de esos “algo más” es, obviamente, la amistad. Redescubrir el valor de la amistad es, sin duda, una de las más maravillosas experiencias que me han acontecido en el último tiempo. Esa familia que uno escoge, esos cabrones que siempre están ahí, esos compadres que conocen todo de ti y aun así te aceptan… El cariño que te entregan es un catalizador inigualable y poderoso, que te impulsa a tomar con nuevos bríos los desafíos que se avecinan, y a sobreponerte a las adversidades y obstáculos… En fin, la amistad es la experiencia de vida que nos demuestra que no todo está perdido en este adusto y áspero caminar.
A tod@s ustedes, no nos separamos, les llevo conmigo, dentro de mi corazón, y sé que, así mismo, una parte de mi queda en ustedes, reflejo de lo que siempre busqué entregar, nunca con ansias de mezquina retribución, siempre con desprendimiento, cariño y deseos de aportar. Hoy me demuestran que toda semilla dará su fruto, aunque nunca se haya pensado en cosechar, solo en dar.
Les amo!!!! :)