Como una Flor
Ya son 3 meses...recuerdo todo como si fuera ayer. En 2 semanas cambiaste mi mundo y reafirmaste mis lazos (que yo creía cortados a perpetuidad) con el amor y la alegría de vivir... Tantas sensaciones que había olvidado casi por completo, me llenabas el pecho mientras me revolvías el vientre… El impacto inicial, que no duró más que unos minutos, fue rápidamente sobreescrito por un entusiasmo febril y cálido, casi adolescente. No había experimentado antes algo similar, no sabía siquiera que mi corazón era capaz de tal portento… Te soñé, te imaginé, ¡te viví! Eras el hoy y el mañana, el motor, la energía, el proyecto... Todo cuanto me preocupaba y me inquietaba en las otras difusas y disconexas aristas de mi huraña existencia se desvanecieron, y me encontró la paz... Una paz fuera de la concepción humana conocida por mí hasta ese instante. Por primera vez en mucho tiempo, comencé a sentirme completo, pues mi porción eras tú.
Pero partiste, casi tan rápido como habías llegado... La alegría y la ilusión se esfumaron, y nuestro dolor desembocó como afluente en una cloaca oscura y desolada. Como el agua entre los dedos te vimos marchar hacia el silencio, sin poder retenerte, aunque desgarrásemos nuestro interior en sollozos... No había consuelo en aquel día.
Poco a poco, las hojas del calendario me dan salud nuevamente, y he aprendido a recordarte con alegría, agradeciendo por el breve (pero intenso) período en que te tuvimos, y pudimos disfrutar la plenitud del sentimiento. Y sé que nunca vi tu rostro, pero aun así sueño tu sonrisa. Nunca pudiste oírme, pero a diario canto tu canción. Nunca pude acariciarte, pero mi corazón te abraza cada noche...
...Y estás aquí, conmigo, cada día, hasta que a mí me toque partir también.
...Y estás aquí, conmigo, cada día, hasta que a mí me toque partir también.
Como una Flor, tan pequeño y delicado
O como el agua que se escapa de las manos
Como una Flor, nacida en un Jardín,
Oh si, en el Jardín de Dios.
- Puerto Seguro
Publicar un comentario
